La Ciencia y La Escritura en Proverbios 22:6; los hábitos y las funciones cerebrales.

Proverbios 22:6 Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de él.

Ayer mientras leía una síntesis de los escritos de Charlotte Mason en la Educación de los hijos meditaba sobre este versículo y lo que se menciona sobre el cerebro y los hábitos. Y es que una persona que desde pequeña se forma en el hábito de hacer siempre lo correcto, levantarse siempre temprano, pensar siempre en los demás ántes que en el mismo, comer sus verduras aunque no le gusten mucho, lavarse las manos antes de comer, mostrar su devoción a Dios cada mañana, cuando es grande tenderá a sentirse identificada con estas prácticas y a parcticar todos estos buenos hábitos tan naturalmente como si formaran parte de el mismo.

¿Que piensan?

En la síntesis hecha por la señora Leslie Noelani Laurio dice:

“…Charlotte utiliza un libro escrito por el Dr. Carpenter para ilustrar cómo los hábitos pueden convertirse en una segunda naturaleza [*para el niño] –los tejidos cerebrales se encuentran en un estado de crecimiento contínuo, y nuevos tejidos tienden a crecer de acuerdo a las necesidades del momento. Al crear un hábito, nuevos tejidos se iran formando para acomodar esas nuevas necesidades y es entonces como ese nuevo hábito se convierte en una parte tangible del cerebro.”

Mi traducción, mil disculpas si no es perfecta 🙂

*agregado por mí con el propósito de enfatizar.

Aquí esta un enlace sobre el tema ( analice, y retenga lo bueno, deshechando el resto cuando se despega de nuestra cosmovisión):

 

Identificada la región del cerebro que regula los hábitos.

 

La “plantilla” se almacena en la memoria para reactivarla ante la más mínima señal

En el cerebro existe una región que cambia cuando adquirimos un hábito determinado, que vuelve a cambiar cuando este hábito se abandona, pero que rápidamente se reactiva cuando algún elemento nos recuerda la vieja costumbre abandonada. Dado que adquirir una rutina supone un esfuerzo considerable, el cerebro almacena en su memoria la “plantilla” del hábito, para reactivarla ante la más mínima señal. Estos patrones se desarrollan y establecen en el llamado ganglio basal, cuyas funciones son esenciales en la adquisición de los hábitos, las adicciones y los procesos de aprendizaje. Su descubrimiento ayudará al tratamiento de enfermedades como el Parkinson o las obsesiones. Por Marta Morales.

 

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~ por Cristianos Educando en Familia en diciembre 4, 2006.

Una respuesta to “La Ciencia y La Escritura en Proverbios 22:6; los hábitos y las funciones cerebrales.”

  1. Hola Marta, muy agradecido por este material que relaciona los habitos con proverbios 22;6, las cuales pueden ayudar mucho en la educación de un niño desde la perspectiva bíblica. Que el Señor te siga usando. Te digo que me sirvió mucho.

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